La pintura es su instrumento para apropiarse de las imágenes cotidianas que van quedando relegadas en su memoria. Fragmentos de lugares, personas o situaciones de aquello algunas vez observado se revela, y en esa transcripción de los recuerdos a la tela ocurre un desprenderse de aquello vivido, convirtiendo la imagen en registro material de memorias efímeras.

Pablo Contreras

Tomar parte

Óleo sobre tela

30 x 40 cm